Ullastret: un pueblo del Ampurdán

Seguro que muchos de vosotros, conocéis los pueblecitos de Pals, Peratallada o Monells. En este post os descubriremos Ullastret, un pequeño pueblo que se encuentra entre Torroella de Montgrí y la Bisbal d’Empordà, y junto al río Daró, que también conserva parte de su estructura medieval, con calles estrechas, fuertes pendientes, y rodeado por unas murallas muy muy conservadas.

En Ullastret, aparte de adentraros por estas calles y probar el requesón y quesos de Ca la Nuri, también podéis conocer su patrimonio arquitectónico, puesto que encontraréis la iglesia parroquial de Sant Pere, dentro del pueblo mismo, y uno de los yacimientos íberos más importantes de la Península Ibérica: el yacimiento de Puig de San Andreu.

Iglesia Parroquial de Sant Pere

Del núcleo antiguo del pueblo, destacamos la iglesia parroquial de Sant Pere que fecha del siglo XI. Es una iglesia de pequeñas dimensiones con planta basilical, tres naves y tres ábsides cubiertos con vuelta de cañón reforzadas por arcos torales. Los ábsides están decorados externamente con lacenas y arcuaciones lombardas. La iglesia también cuenta con una espadaña, formada por cuatro arcos que sustituye a un anterior, de la cual todavía se pueden encontrar algunos vestigios en la parte derecha de la fachada.

Poblado ibérico del Puig de San Andreu

Sin ningún tipo de duda, lo más destacado del municipio es el poblado ibérico del Puig de San Andreu, uno de los yacimientos ibéricos más grandes del Mediterráneo. Si sois amantes de la historia y la arqueología es de visita obligada. El poblado dominaba un amplio territorio del cual explotaba los recursos económicos, especialmente la agricultura y la ganadería, pero también las minas y las canteras. Comerciaban con las comunidades indígenas próximas y, a través de la vecina colonia griega de Ampurias, con griegos y feniciopúnicos.

Este poblado, del cual se conserva la muralla, la necrópolis y varios asentamientos urbanos, fue habitado entre los siglos VI e II aC, puesto que en este momento llegaron los romanos, conduciendo al abandono forzado del lugar. En época carolingia, en la parte superior del cerro, se construyó un castillo del cual se conservan restos de la muralla y las torres. Durante los siglos XVI y XVII hubo una ermita dedicada a San Andreu y, posteriormente, una casa de campesino.

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